Te asesoramos en divorcios, custodias y otros asuntos de familia, con soluciones adaptadas a tu situación y a las necesidades de los tuyos.
Te acompañamos durante todo el proceso, escuchando tus preocupaciones y explicando cada paso para que puedas decidir con tranquilidad.
Cuidamos cada detalle para proteger tus derechos y el bienestar de tus hijos, buscando acuerdos y defendiéndote cuando sea necesario.
Concibo la práctica jurídica como una herramienta al servicio de la resolución de conflictos familiares. Rigor y transparencia y visión humana
Soy Marta Aguilera y entiendo la abogacía como un ejercicio de acompañamiento integral que atiende tanto la dimensión jurídica como la realidad emocional de las familias. Apasionada de la mediación y el derecho preventivo, ayudo a las familias a atravesar procesos de crisis y reestructuración desde un enfoque global y constructivo.
Mi labor profesional nace de una convicción clara: un procedimiento jurídico en materia de familia o capacidad no solo conlleva normas y trámites, sino un proceso de profunda transformación personal y humana. Como abogada especializada, mediadora familiar y coordinadora parental, mi objetivo principal es acompañar a las personas y a sus familias a lo largo de todo el recorrido, ofreciendo una guía jurídica sólida pero también un espacio de diálogo, confianza y serenidad.
En el ámbito del Derecho de Familia, Infancia y Adolescencia coloco siempre el bienestar superior de los menores en el centro de cada decisión, velando porque las soluciones sean constructivas, estables y respetuosas con su desarrollo. En materia de Capacidad y Medidas de Apoyo, ayudo a las familias a transitar y gestionar el marco legal de la discapacidad con agilidad, información clara y empatía, garantizando la máxima protección y representación de la persona, proporcionándoles la información y el respaldo que necesitan en cada etapa del proceso judicial y personal.
Es natural que su bienestar sea tu mayor preocupación. Te ayudaré a abordar las decisiones sobre su cuidado y sus necesidades, buscando soluciones que les aporten estabilidad y eviten que queden en medio del conflicto.
Iniciar un divorcio puede generar miedo a empeorar la relación. Mi enfoque es favorecer el diálogo y buscar acuerdos siempre que sea posible, sin renunciar a una defensa firme de tus derechos cuando resulte necesario.
La vivienda, la economía y la organización familiar pueden llenarte de dudas. Analizaremos tu situación y las opciones disponibles para que comprendas las consecuencias de cada decisión y puedas avanzar con mayor seguridad.
La incertidumbre económica y el temor a un procedimiento largo pueden frenar tu decisión. Desde el inicio, te explicaré los honorarios, los posibles gastos y los factores que pueden influir en los plazos, para que tengas una visión clara antes de avanzar.








El divorcio de mutuo acuerdo permite poner fin al matrimonio de una forma más ágil, menos conflictiva y con menor desgaste emocional para ambas partes. Sin embargo, que exista acuerdo no significa que el proceso deba tratarse como un simple trámite. Es fundamental revisar con detalle todas las consecuencias personales, familiares y económicas de la separación: custodia de los hijos, régimen de visitas, pensión de alimentos, uso de la vivienda familiar, reparto de bienes y posibles pensiones compensatorias.
Estudio cada situación antes de redactar el convenio regulador, para que el acuerdo sea claro, equilibrado y jurídicamente seguro. Mi objetivo es evitar conflictos futuros y proteger los intereses de todas las partes, especialmente cuando hay menores. Te acompaño durante todo el proceso para que puedas tomar decisiones con tranquilidad, sabiendo que cada punto ha sido valorado con rigor y experiencia.
Cuando no existe acuerdo entre las partes, el divorcio puede convertirse en un proceso complejo y emocionalmente exigente. En estos casos, contar con una estrategia jurídica bien definida es esencial para defender tus derechos y proteger aquello que más te importa: tus hijos, tu estabilidad económica, tu vivienda o las condiciones futuras tras la ruptura.
En ese sentido, analizo tu situación de forma individualizada, estudiando los antecedentes familiares, económicos y personales que pueden influir en el procedimiento. Un divorcio contencioso no debe afrontarse desde la improvisación, sino desde la preparación, la claridad y la experiencia. Te explico qué puedes reclamar, qué escenarios pueden darse y cómo actuar en cada fase del proceso. Cuento con una trayectoria consolidada en Derecho de Familia en Tarragona, lo que me permite acompañarte con firmeza, cercanía y conocimiento real de este tipo de procedimientos.
Cada persona necesita un acompañamiento adaptado a su realidad. Te asesoro sobre las medidas de apoyo para personas con discapacidad, situando en el centro su voluntad, sus deseos y sus preferencias. Acompaño a la persona y a su familia con claridad y sensibilidad, para que comprendan las opciones y afronten cada paso con confianza.
Contáctame sin compromiso. Escucharte con atención es el primer paso para poder ayudarte en este momento tan importante.
Estudio tu situación al detalle para darte respuestas claras y opciones realistas, pensadas para proteger tu bienestar y el de tu familia.
Te guio durante todo el procedimiento, judicial o de mutuo acuerdo, buscando siempre la solución más respetuosa y eficaz para ti y tu familia.
El tiempo del proceso depende del tipo de divorcio. Si es un divorcio de mutuo acuerdo, puede resolverse en aproximadamente 3 a 6 meses, dependiendo del tribunal. En cambio, un divorcio contencioso, donde no hay acuerdo entre las partes, puede extenderse a varios meses o incluso años, según la complejidad del caso y la carga del sistema judicial. Contar con un abogado experimentado puede agilizar el proceso al preparar la documentación correctamente y presentar argumentos sólidos ante el juez.
No siempre es necesario ir a juicio. Si ambas partes están de acuerdo en los términos del divorcio (custodia, pensión, reparto de bienes), se puede realizar un divorcio de mutuo acuerdo, que se tramita ante el juzgado sin la necesidad de una vista judicial. O incluso podría hacerse ante Notario de no existir hijos menores. Sin embargo, en los casos de divorcio contencioso, donde no hay consenso, será necesario acudir a juicio para que un juez resuelva los aspectos en disputa.
Aunque no exista matrimonio, si hay hijos en común la ley exige regular su situación de la misma manera: custodia, régimen de visitas, uso de la vivienda y pensión de alimentos. Esto se hace a través de un convenio de medidas paternofiliales, que puede tramitarse de mutuo acuerdo o, si no hay consenso, por vía contenciosa. Te ayudo a redactarlo y tramitarlo, protegiendo en todo momento el interés de tus hijos.
La custodia de los hijos menores es una de las cuestiones más importantes en un divorcio. El juez decide en función del interés superior del menor. Existen opciones como la custodia compartida o la custodia exclusiva para uno de los progenitores, estableciendo un régimen de visitas para el otro. Además, se fijará una pensión alimenticia para garantizar el bienestar de los menores. Si hay acuerdo entre las partes, este se puede homologar en el juzgado. Si no, será el juez quien decida.
El reparto de bienes depende del régimen económico matrimonial. Si se trata de un régimen en gananciales, los bienes adquiridos durante el matrimonio se dividen en partes iguales. Si hablamos de separación de bienes, cada parte conserva lo que esté a su nombre. Si hay desacuerdo, será el juez quien determine el reparto. Es importante valorar todos los activos y pasivos, como propiedades, cuentas bancarias y deudas, para garantizar una división justa, aunque también se pueden establecer compensaciones entre los cónyuges.
El costo varía según el tipo de divorcio y la complejidad del caso. Un divorcio de mutuo acuerdo suele ser más económico, ya que implica menos trámites y tiempo. Por otro lado, un divorcio contencioso puede ser más costoso debido a la necesidad de comparecencias judiciales, peritajes y otros servicios legales. En una primera consulta, evalúo tu caso y te proporciono un presupuesto claro y sin compromiso.
Para iniciar un proceso de divorcio, necesitarás algunos documentos básicos. Esto incluye el certificado literal de matrimonio, el libro de familia (si tienes hijos), y documentos relacionados con los bienes comunes, como escrituras de propiedades, extractos bancarios y otros justificantes económicos. Si tienes hijos menores, también será necesario presentar certificados de nacimiento. En los casos de mutuo acuerdo, además, necesitarás redactar un convenio regulador con los términos pactados, el cual será revisado y firmado por ambas partes. Te guío paso a paso para asegurarte de reunir toda la documentación necesaria y evitar retrasos en el proceso.
El convenio regulador es un documento esencial en los divorcios de mutuo acuerdo. En él se establecen todos los aspectos fundamentales del divorcio, como la custodia de los hijos, el régimen de visitas, la pensión alimenticia, el uso del domicilio conyugal y el reparto de bienes comunes. Este documento debe ser consensuado por ambas partes y presentado ante el juzgado para su aprobación. Una vez aprobado por el juez, adquiere fuerza legal. Me encargo de redactar un convenio que proteja tus intereses y se ajuste a las normativas vigentes, evitando posibles conflictos futuros.
Si tu expareja no cumple con las obligaciones estipuladas en el acuerdo de divorcio, como el pago de la pensión alimenticia o el cumplimiento del régimen de visitas, tienes derecho a reclamar judicialmente. Puedes presentar una demanda de ejecución para que el juez ordene el cumplimiento forzoso de los términos del divorcio. Esto podría incluir embargos de cuentas bancarias, retenciones salariales o incluso sanciones adicionales. Es importante actuar rápidamente para proteger tus derechos y los de tus hijos. Te ayudo a a gestionar este tipo de reclamaciones de manera eficiente.
Sí, es posible modificar los términos del divorcio si las circunstancias cambian significativamente. Por ejemplo, puedes solicitar una modificación de la pensión alimenticia o del régimen de visitas si cambian tus ingresos, las necesidades de los hijos o la situación personal de cualquiera de las partes. Estas modificaciones deben ser aprobadas por un juez, quien evaluará si la nueva situación justifica los cambios solicitados. Contar con asesoramiento legal es fundamental para presentar una solicitud sólida y documentada que aumente las probabilidades de éxito.
Sí, en España puedes solicitar el divorcio aunque tu pareja no esté de acuerdo. Desde 2005, no es necesario que ambas partes consientan para que se conceda el divorcio. Si no hay acuerdo, el proceso será contencioso, y será un juez quien resuelva los aspectos relacionados con la custodia, las pensiones y el reparto de bienes. Aunque este tipo de divorcio suele ser más largo y complejo, nuestro despacho tiene amplia experiencia en este tipo de procedimientos, asegurando que tus derechos sean protegidos en todo momento.
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